Viaje a Florida, mayo de 2009

El sábado 23 de mayo me tocó despertarme a las 7 de la mañana para estar lo antes posible en la estación de metro de Nuevos Ministerios, pues desde ahí cogeríamos el metro que nos llevaría hasta la T4 del aeropuerto de Barajas. La mala noticia al llegar allí fue saber que nuestro avión saldría con una hora de retraso porque el avión llegaba tarde de su anterior destino, Río de Janeiro. La verdad es que al final tampoco fue tan importante porque tuvimos la suerte de tener un viaje algo más corto de lo inicialmente previsto y, especialmente, porque apenas tuvimos que esperar 15 minutos en inmigración para superar el pertinente trámite de entrada en Estados Unidos. Luego fuimos a cambiar nuestros euros por dólares creyendo que allí sería más barato, pero resultó que no… Es mejor comprarlos y venderlos aquí, es mucho más rentable. Tras esto, cogimos el autobús que nos llevaría directamente hasta nuestro hotel, el Casablanca, en Miami Beach. Llegamos por la tarde, a buena hora, pero al igual que nos ha pasado durante toda la semana, el tiempo andaba revuelto y era imposible pensar en bañarse en la playa o en tomar el sol, así que como vimos que nuestra habitación tenía una cocina bien maja, fuimos a comprar algo a un supermercado cercano para no gastar tanto dinero en cenas y desayunos, que no estaban incluídos.
South Beach South Beach
El domingo 24 de mayo nos despertamos pronto para coger el autobús e ir a South Beach, donde está la zona de edificios art decó de la ciudad. Primero nos dimos una vuelta por Lexington Road, una calle peatonal con comercios a los lados y algunas terrazas en el centro de la calle. Luego fuimos a Española Way, donde apenas hay algunos sitios donde tomar algo, todo con mucho acento español, y luego ya fuimos a ver un poco la playa que no vimos el día anterior. Como el día estaba igual de asqueroso, apenas hicimos algunas fotos y luego fuimos directamente a Ocean Drive, la calle donde están la gran mayoría de edificios art decó de Miami. Más tarde, cogimos el autobús que nos llevaría junto a la parada de Omni, donde pudimos coger el GRATUITO Metromover, que no es otra cosa que un monorrail con 3 líneas que circula por el downtown de Miami. Es bastante útil para desplazarse por esas zonas y ofrece vistas muy interesantes de la ciudad. Nos bajamos justo al lado del edificio que Bank of America tiene en el centro de la ciudad, bastante famoso porque es de los más altos de Miami y de los más característicos. Nos dimos una pequeña vuelta por ahí y llegamos a Bayfront Park, donde vimos algunos barcos, un centro comercial pequeñito y mucho verde. Anduvimos algo más hasta llegar a la Freedom Tower, uno de los edificios más famosos de Miami por su antigüedad. Allí había una parada de Metromover que nos sirvió para llegar hasta la calle 8 NW (NorthWest), que es la que lleva directamente hasta Little Havana. No es que haya mucho que ver allí, salvo el parque Máximo Gómez, donde la gente juega al ajedrez, o las tiendas de puros habanos. Además, ese día hacía bastante calor a pesar de las nubes y de las intermitentes lluvias. Así que llegado a medio camino de la calle, nos dimos la vuelta y nos volvimos hasta la estación de Metromover porque todavía nos quedaba un largo camino hasta el hotel, sobre todo teniendo en cuenta que el autobús que tenía que llevarnos no llegaba… Eso nos obligó a coger otro que nos dejaba a 20 calles de nuestro hotel, en Collins Avenue. Las distancias en un mapa siempre parecen poca cosa, pero en la realidad son diferentes, y 20 calles son demasiadas. Pero el problema del autobús venía del atasco impresionante que se había formado en South Beach por culpa de una convención de hip hop, así que la decisión fue, más o menos, la correcta. Sin embargo, la nota negativa de ese paseo andando por Collins Avenue fue un accidente en moto justo detrás de nosotros. Eran dos chicos que iban en dos scooter, el primero nos pasó pero cuando el segundo debía pasarnos (nosotros por la acera y ellos por el asfalto), oímos un golpe seco y nos dimos la vuelta para ver que la moto estaba en el suelo y el conductor estaba tumbado boca arriba, sin apenas moverse. Nos acercamos rápidamente para ver qué había pasado. Ninguno de los dos llevaba casco, y si no tienes un accidente lo peor que te puede pasar es que te comas algunos mosquitos, pero si lo tienes… Así que el chico estaba tumbado boca arriba, con la mirada totalmente perdida y sin moverse. Su amigo había dado la vuelta e intentaba no “perderle”. Salió gente de un hotel cercano diciendo que habían pedido una ambulancia y nos fuimos de allí, no había más que hacer. Más tarde nos enteramos de una cosa curiosa. ¿Cómo es posible que en Estados Unidos no sea obligatorio el uso del casco para los motoristas? Pues bien, esta es la explicación. Cuando alguien se compra una moto y la paga a plazos, el seguro obliga al motorista a ponerse el casco, y una vez termina de pagar los plazos, el motorista puede hacer lo que quiera… En mi opinión es algo ridículo, porque las muertes de los motoristas sin casco no dependen de si han pagado el seguro o no, sino de si llevan el casco o no, amén de otras circunstancias. Pero también resulta que en los supermercados no venden paracetamol y sí venden aspirinas y… ¡¡ANFETAMINAS!! Y luego alguien me dice que España es un país lleno de hipócritas… JAJAJAJAJA, no tiene ni idea de qué es eso.
Miami Bank of America Downtown
El lunes 25 tocaba madrugar de nuevo porque teníamos que ir a recoger el coche que habíamos alquilado en National Car, una sabia elección si tenemos en cuenta que incluyen el seguro a todo riesgo. Al final nos dieron un Kia Rio, no muy potente pero sí de bajo consumo, y bastante espacioso para 2 personas. Desde la oficina que tiene National en Collins Avenue, fuimos rápidamente a la autopista guiados eficazmente por el GPS que tengo en mi teléfono móvil, un Nokia N95 del que cada día estoy más enamorado, pues de eso sí merece la pena enamorarse. Nunca me pondrá los cuernos, no me pedirá dinero, no usará mi coche, no se irá con otro ni intentará quedarse con mi casa (si es que llego a tener una). ¿Nuestro destino? Orlando. ¿Qué hay allí? Parques temáticos. ¿Cuál veríamos ese día? El Sea World. El motivo era sencillo, la verdad, y es que ese día llegaríamos algo tarde por culpa del viaje en coche, y como es el parque temático que más tarde cierra… Tras dar un poco más de vuelta por un error humano en la configuración de la ruta en el GPS, llegamos al parking del Sea World y nos fuimos rápidamente a ver animales, no sin antes comer, claro. El primer sitio que pudimos ver fue Wild Arctic, donde tienen ballenas beluga, un oso polar y un par de morsas. Justo al lado está el Shamu Stadium, donde se puede ver el espectáculo de las orcas. Llegamos a buena hora porque había función en ese momento, así que nos sentamos, esperamos un poco y disfrutamos de un espectáculo increíble. En total tienen 4 orcas, yo diría que dos hembras, una cría y Shamu, que parece un macho por el tamaño y por el nombre, claro. Al terminar, nos acercamos a la zona donde se puede ver la piscina de las orcas desde abajo, y es algo alucinante… No sé, creo que hay que estar allí para verlas, 4 orcas juntas y nadando tranquilamente, acercándose de vez en cuando a los cristales… Tocaba ir a ver tiburones, primero los pequeñitos, que están en una piscina exterior, y luego lo más grandecitos, que están en un tanque enorme que se puede atravesar y donde se puede fotografiar y grabar a estos grandes peces. Al salir de ahí, rápidamente al Sea Lion and Otter Stadium, porque estaba a punto de empezar el espectáculo de los leones marinos. La verdad es que los americanos son muy buenos para todas estas cosas, y hacen un espectáculo humorístico bastante gracioso hasta para quienes no hablan el inglés con fluidez. Terminado el espectáculo, y junto al estadio, podemos ir a ver a los leones marinos al Pacific Point Reserve, donde habrá… no sé, ¿más de 20 leones marinos? Y se les puede dar de comer previo pago, aunque es preferible que los demás paguen y yo haga las fotos, ¿verdad? Ya nos quedaba menos de nuestra visita, ahora tocaba encontrarse con los pingüinos y otros pájaros de clima frío. La verdad es que la zona de los pingüinos deja algo que desear en cuanto a la iluminación, o tal vez llegamos en mal momento, pero apenas se veía nada. Debajo del agua había decenas de ellos buceando, pero en la superficie apenas se les podía distinguir. En otra estancia, y con mucha mejor visibilidad, estaban los frailecillos y los uria, bastante graciosos porque estaban todo el rato nadando, buceando y acicalándose. La siguiente cita eran los aligators, que estaban todos tan parados como siempre, y los manatís. La verdad es que estos animales son diferentes, no por el físico que tienen, sino por la cara… parecen extremadamente buenos, bondadosos… Salimos de ahí y nos fuimos a ver a los delfines, que estaban todos nadando y buceando tranquilamente en su enorme piscina, y aunque intentamos tocarlos… no se dejaron. Pasaban a la distancia justa para que nos quedásemos con las ganas, así que otra vez será. Pero quienes sí se dejaban tocar eran las rayas, jejeje. Había un montonazo nadando en una piscina que cubría poco, y ahí sí era posible meter la mano y tocarlas, una pasada, como tocar un filete de carne duro y frío, resbaladizo. Difícil de explicar, la verdad. Ya quedaba poco más, así que nos fuimos nuevamente al Shamu Stadium para ver el espectáculo nocturno de las orcas, que tampoco es muy diferente del diurno pero sí gana algo de espectacularidad. Después de eso nos fuimos al hotel, a cenar y a dormir porque al día siguiente esperaba otro duro día.
Sea World Sea World Sea World
El martes 26 fuimos andando hasta Universal Studios, que quedaba a unos 25 minutos de nuestro hotel y así nos ahorrábamos el parking, que suele ser muy caro. Este parque temático se divide en 2 partes: Islands of Adventure y Universal Studios. En el primero encontramos atracciones como la montaña rusa de Hulk, Parque Jurásico o Dueling Dragons. Lo primero que probamos fue la montaña rusa de Hulk, que está bastante bien. Lo típico, claro, muchas piruetas, tirabuzones, loopings, etc. y sin saber bien dónde está uno, si boca arriba, boca abajo, de lado… La siguiente fue Dudley Do-Right’s Ripsaw Falls, una montaña rusa de agua donde nos mojamos bastante (y se agradece cuando hace calor). Rápidamente nos fuimos a Parque Jurásico, que es una zona donde hay varias atracciones pero en donde se puede disfrutar, básicamente, de Jurassic Park River Adventure. Es un circuito de agua donde vemos algunos de los dinosaurios más famosos de la película, hasta llegar a la zona de los velocirraptores y del gran tiranosaurio, justo antes de una espeluznante caída de varios metros hasta el final de la aventura. Fue el único sitio donde repetimos, básicamente para poder grabar todo en vídeo. La siguiente y última atracción que vimos fue Dueling Dragons, una doble montaña rusa que tiene un circuito azul y uno rojo. Son diferentes, ambos se cruzan entre sí y, si uno tiene la sufuciente capacidad, puede ver el coche de la otra montaña cruzándose a poca distancia (yo no fui capaz). Además, aconsejo montar primero en el azul y luego en el rojo, creo que es mejor ese orden. Tras comprobar que Poseidon’s Fury estaba cerrado, nos fuimos rápidamente al otro parque. Lo primero que vimos allí fue la atracción de E.T. Está bien hecha, pero a mí me da que alguien se fumó lo que no debía cuando la idearon. Vas colgado del techo en un coche grande con forma de bicicleta, de forma que tratan de recrear la historia de la película, y es especialmente bueno el momento en el que parece que volamos sobre la ciudad, como hiciera E.T. con Elliot, su amigo terrícola. Pero luego es una paja mental de un viaje al planeta de E.T. porque está en peligro, y aparecen un montón de bichos raros haciendo cosas raras. Luego fuimos a The Simpsons Ride, algo que pensé que sería un asco porque habíamos hecho una cola muy larga y la gente no parecía muy entusiasmada, ¡¡pero qué va!! Toda una sorpresa. Es un cine donde proyectan un viaje algo psicodélico de los Simpson, pero los vehículos en los que vamos montados se mueven al compás de los movimientos de la película… Una sensación muy buena, de verdad, y aconsejable. Luego estuvimos en Men In Black, una atracción algo tonta pero entretenida, donde te dan una vuelta en un carrito por una ciudad llena de bichos en la que tenemos una pistola y vamos matando todo lo que podemos, con una puntuación final para usuario del coche en el que vamos montados. Justo al lado estaba la atracción de Jaws (Tiburón, para los españoles), un viaje en barca por un pequeño pueblo costero azotado por los ataques de un tiburón blanco… ¡¡INCREIBLE!! Qué decir de The Revenge of the Mummy, una pasada de montaña rusa en interior, jajajaja. La segunda que pruebo en mi vida después de Space Mountain, en Disneyland París, y muy buena, totalmente aconsejable. De ahí fuimos a Twister, donde tienen la maravillosa idea de recrear un tornado delante de nuestras narices. Nos ponen de pie delante de una pequeña plaza de pueblo, y de pronto vemos que se acerca un tornado. A partir de ahí, llega el desastre total, todo sale volando, todo se cae, se rompe, se incendia… ¡¡y en vivo!! Tan solo vimos 2 atracciones más, ambas relacionadas con una pantalla de cine. La primera fue Shrek 4D, que es una pequeña película de Shrek en 3D de gran calidad y con algún añadido físico (agua si llueve, movimiento de asientos si se cabalga, aire si hay viento, etc.), y Jimmy Neutron’s Nicktoon Blast, del estilo de la atracción de los Simpson pero de peor calidad. Ya nos fuimos al hotel con algo de lluvia y aprovechamos para comprar algunas cosillas en una tienda regentada por indios o paquistaníes antes de parar en el hotel.
Universal Studios Universal Studios Universal Studios
El miércoles 27 fuimos a ver el último parque temático que nos quedaba por ver en Orlando (aunque haya muchos más, el tiempo no dio para tanto): Magic Kingdom. O lo que es lo mismo, Disney World. Fue un poco decepcionante porque es igual que el de París, o viceversa, si nos fijamos en el orden de creación de cada uno. Esperaba que fueran más diferentes, pero realmente son muy parecidos. Si a eso le añadimos que había muchísima gente, más que en ningún otro parque, el resultado fue algo peor. Pero bueno, cuando uno entra en el mundo de Disney, se encuentra como si fuera un niño. El castillo de Cenicienta, la cabalgata con los muñecos de Disney, las atracciones… Pudimos subir al árbol-hogar de los Robinson, dimos una vuelta por la jungal, vimos cantar a un montón de pájaros, estuvimos con los Piratas del Caribe y Jack Sparrow, montamos en Splash Mountain y Big Thunder Mountain, nos asustamos poco en The Haunted Mansion e hicimos nuestras compras en Main Street. Por desgracia, la versión americana de Space Mountain estaba cerrada hasta finales de este año, así no pudimos disfrutar de esta increíble montaña rusa. Ese día fuimos hasta Boca Ratón, cerquita de Miami, para ir al día siguiente a los Cayos.
Magic Kingdom Magic Kingdom Magic Kingdom

 

El jueves 28 fue el día de los Cayos fue algo duro por la conducción, algo pesada por ser demasiadas horas y por no tene el control de velocidad en el coche. Pero mereció la pena llegar hasta Key West y ver toda la cantidad de islas y paisajes impresionantes que uno deja en el camino. La pena fue de nuevo el mal tiempo que nos acompañó toda la semana, sobre todo porque después de llegar a Key West nos fuimos a una de las mejores playas en los Cayos según la guía turística que usamos: Sombrero Beach, en Marathon. Estuvimos un par de horas tomando el sol, y se me nota, lo confieso, pero había más nubes de las deseables. Y también nos bañamos, el agua estaba calentita, una maravilla, y apenas había un par de personas en toda la playa, así que una gozada de ambiente. Más tarde fuimos al hotel, en Key Largo, donde había una piscina con el agua también calentita, y un rato largo que me pasé ahí metido antes de ir a cenar.
Los Cayos Los Cayos Los Cayos
El viernes 29 íbamos a ir a la playa por la mañana, antes de llegar al aeropuerto, pero como no podía ser de otra forma… hacía mal tiempo. Estaba todo nublado y nadie en su sano juicio habría ido a una playa a no tomar el sol. Así que nos resignamos y nos fuimos pronto a devolver el coche al aeropuerto internacional de Miami y dejar preparado el vuelo de vuelta.

2 thoughts on “Viaje a Florida, mayo de 2009

  1. bludy 1 junio, 2009 / 22:35

    Y qué me dices de la tortilla que comimos de..8 huevos mínimo? jajaja!

  2. aquiles 20 junio, 2009 / 11:18

    hola. nesecito de tu ayuda, estoy buscando a un amiga de internet q desaparecio hace un monton… y vi q dejo unmensajepor aca disiendo: gracias por visitar mi… ect… unamujercosmo o jime nesecito q me pases la direccion de su blog…. muchas gracias

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