España, un país lleno de mujeres liberales y ladrones

Cada día me sorprenden más las opiniones que algunos extranjeros tienen sobre España y sus habitantes. Gente que, no contenta con no haber pisado siquiera otro país en su vida que el suyo propio, se atreve a decir todo lo que le cuentan como si fuesen verdades absolutas. Las dos últimas, aunque no por eso novedosas, son las que reza el título.

Sí, parece que sí, el país en el que vivo desde hace más de 3 décadas, país en el nací, está abarrotado de ladrones que campan a sus anchas por las calles de nuestras ciudades y de mujeres liberales que, o bien les seducen (a los ladrones) o bien son robadas (por los ladrones). Es evidente que estas opiniones no hacen ningún bien ni a mi ciudad ni muy especialmente a mi país, pero qué puedo hacer yo si la persona que las vierte se reafirma en las mismas a pesar de no haber viajado en su **** vida más allá de las fronteras de su país.

Hace poco me decían, sin ánimo de ofender (lo cual se agradece pero no basta), que España estaba llena de ladrones y que si a mí no me habían robado nunca era porque había tenido suerte. Es decir, que si en mis más de 3 décadas viviendo en España no me habían robado la cartera o el teléfono móvil todo era fruto del azar, algo que no deja de sorprenderme teniendo en cuenta que a lo largo de una semana hago bastantes recados por las calles de mi ciudad y, en algunos casos, he de manejar ciertas cantidades de dinero que obtengo en efecto de un cajero (porque al menos yo no se lo robo a nadie). Debo de tener un ángel de la guarda impropio de mi persona, que vivo ajeno a la realidad que me rodea, pues pienso que ladrones, haberlos haylos, pero que son pocos y cobardes. La realidad es bien distinta, pues debe de ser que cuando camino por la calle, a mis espaldas se producen hurtos y robos de toda clase y condición. Ah, por cierto, ese comentario sobre los ladrones me lo dijo una chica nacida y residente en El Cairo, Egipto. Sí, el país donde cierto ex presidente ha sido condenado a muerte por ciertas revueltas donde murió mucha gente y donde muchas chicas fueron violadas. Pero no, España es el país inseguro, ya veo.

En cuanto a que las mujeres españolas son liberales, pues otro tanto de lo mismo. Resulta que en este caso, una chica centroamericana me dice que las mujeres españolas son liberales porque le han dicho que… le han contado que… ha oído que… Eso sí, ¿ha salido alguna vez de su país? No, nunca. ¿Y no es mejor ver las cosas por uno mismo para poder conformarse una opinión razonable y defendible antes de decir cualquier memez y defenderla hasta lo imposible?

Ojo, que luego el concepto de “liberal” es variable. Por ejemplo, la primera que me dijeron esto se trataba de una chica colombiana que me expresó su sorpresa porque las mujeres españolas, liberales ellas, vivían con su pareja antes del matrimonio. ¿Eso es ser liberal? No, querida amiga colombiana, eso es un símbolo de inteligencia, pues antes de dar uno un paso importante en su vida, debe de estar seguro de si lo que va a hacer tiene visos de funcionar o no. Hoy, sin embargo, me han dicho que las mujeres españolas son liberales porque se besan con otras mujeres sin ser lesbianas y que lo ven como algo normal. ¿Perdón? ¿Leen bien mis ojos o acaso debo darles una friega con manzanilla?

Pues sí, ahora parece que las mujeres españolas, aquellas sobre las que se han hecho tantos chistes y bromas, algunas justificadas, otras no, son liberales y, por qué no decirlo, unas auténticas guarras. Claro, que yo me pregunto entonces el motivo por el que tantos hombres españoles son infieles a sus parejas y el motivo por el que tantos hombres españoles terminan viviendo en países sudamericanos (República Dominicana, Cuba o Brasil, entre otros) o simplemente yendo allí a pasar unos días “bien acompañados”.

No creo estar equivocado cuando mis ojos han visto lo que han visto, tanto en unos lados como en otros, porque yo SÍ he tenido la oportunidad de viajar, de ver, de compartir, de experimentar, tanto en Europa como en América, y no puedo entender que alguien que no ha salido casi de su ciudad diga semejantes barbaridades. ¿Será esto fruto de la globalización? Yo creo que no, que todo esto es fruto de la puñetera ignorancia.