HelloTalk: Viviana, corta de altura y de vistas

Segunda entrada del día y segunda entrada referente a HelloTalk. Pensé que ya había hablado de este caso pero he visto que no, y merece la pena rescatarlo aunque sea un año después. Para los que hayan leído la entrada anterior, esta aplicación para teléfonos móviles permite conocer gente de todo el mundo para practicar y mejorar idiomas, pero también sirve para hacer nuevas amistades.

En este caso, se trata de Viviana, una chica colombiana de pequeña estatura y, por lo visto, también pequeña de mente. Lo más curioso de este tipo de amistades, porque teníamos una verdadera amistad, es que uno siente que tiene buena química con esa persona y que, al final, por una falta grave de control sentimental, todo se echa a perder. En algunos casos, es un problema de deficiencia mental y de no saber tratar a la gente de manera adecuada (caso de Gabriela), pero en otros es un tema puramente sentimental.

Vayamos al caso que nos atañe. Tras varios meses hablando con esta chica, tanto por la aplicación como por Whatsapp, estando unidos en Facebook y en Instagram, teniendo conversaciones de voz prácticamente a diario (desde su casa y desde su trabajo), un buen día todo empezó a cambiar. Sin comerlo ni beberlo, en septiembre de 2016 empezó a no escribir, y mucho menos hablamos de llamadas. Yo pensé que era extraño, y que quizás le había pasado algo porque vivía en Bogotá y quizás alguien le había robado su preciado iPhone 6 (ya me contó algún caso de algún conocido que había sufrido un percance de ese tipo).

Pasaron como dos semanas y obtuve de nuevo respuestas. Pero no me gustaron. Había decidido que tenía que alejarse de mí porque sus sentimientos bla bla bla, y no quería enamorarse ble ble ble. Ya sabéis, las típicas gilipolleces de alguien que se deja llevar por sus sentimientos y empieza a confundir cosas. A partir de ahí, todo fue de culo y cuesta abajo. Un día descubrí que ya no me seguía en Instagram (la excusa fue más propia de un niño de 4 años que acaba de pintar las paredes de casa con pintalabios), luego siguió agrandando los tiempos de respuesta y finalmente ni escribía.

Yo opté por terminar una amistad que, de verdad, prometía muchas cosas bonitas. Incluso habíamos hablado de la posibilidad de hacer juntos un viaje por Europa, ya que ella estaba ahorrando para venir aquí, pero el amor… jajaja. Hay que ser imbécil para creer en esas cosas, y más a determinadas edades.

Finalmente la bloqueé en Instagram, Facebook y Whatsapp y dejé de lado a alguien con quien me había llevado súper bien pero que había confundido velocidad con tocino. Ojalá Dios vuelva a repartir cerebros, hacen mucha falta.

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HelloTalk: Miriam, una persona mononeuronal

La vida te da sorpresas, dice la canción. Y vaya que si es así, no para. De un día para otro, una situación aparentemente agradable y apacible se torna en repulsiva y penosa. Lo peor del tema es que no es la primera vez que me pasa y deduzco que no será la última.

Resulta que hay una aplicación para teléfonos móviles que se llama HelloTalk cuya finalidad primordial es permitir a la gente practicar y mejorar el uso de sus idiomas, ya sean los nativos, ya sean los que están aprendiendo. Pero como todos sabemos, al final se trata de una aplicación en la que es posible hablar e interactuar con otras personas de cualquier parte del mundo. ¿Eso qué implica? Que se pueden forjar amistades. ¿Es fácil? Depende de la capacidad neuronal de cada uno.

Vaya por delante que HelloTalk es un campo de nabos, como tantos otros sitios de internet. Y por campo de nabos entiendo que se trata de un lugar lleno de hombres cuyo nivel de testosterona les impide pensar en otra cosa que no sea meterla en caliente (perdón por lo vulgar de la expresión). Así que, de entrada, resulta difícil encontrar otra cosa que no sea un hombre salido que, con el pretexto de mejorar un idioma, anda buscando cosas más “jugosas”.

Sin embargo, es posible encontrar gente agradable. Y como es normal, un chico busca chicas y una chica busca chicos, aunque las chicas suelen ser más abiertas para esas cosas. El caso es que, después de la discusión con el anarquista estadounidense, conocí a una chica del sur de España (tampoco quiero dar excesivos datos) más joven que yo y que le gustó lo que yo había respondido al susodicho anarquista. Empezamos a hablar a través de la aplicación y todo era agradable, ameno, gracioso, entretenido… había armonía entre ambos, y eso es de agradecer.

Esto fue hace bien poco, está claro. Hoy es jueves, ¿verdad? El pasado martes tuvimos una conversación que se alargó hasta las 3:30 de la madrugada, y es que hasta tal punto llegaba esa armonía de la que hablaba antes. De hecho, me dio su número de teléfono para poder seguir hablando por Whatsapp, pero algo había sucedido que me puso en alerta.

Vayamos por partes. Una chica de 23 años que dice tener novio pero que no es feliz con él y que cuando están juntos no hacen cosas de novios, mal asunto. Una chica que dice que se siente feliz cuando habla conmigo, muy mal asunto. Una chica que me dice que quiere tener una pareja que le haga feliz cuando ya tiene novio, fatal asunto. Una chica que quiere saber si yo quiero tener pareja o no, y que a pesar de que yo le digo que no, me insiste en que (yo) debería tenerla (pareja), espantoso asunto.

El caso es que durante la conversación del pasado martes, ella me volvió a insinuar que yo debería tener pareja (obviamente ella sería la agraciada, o no tanto, jajaja). Y yo volví a insistir en que no, gracias, que soltero vivo mucho mejor porque tengo menos problemas que la gente que tiene pareja. Todo quedó bien, o eso creía yo, iluso. Porque el miércoles, es decir, ayer, es decir, al día siguiente de haber tenido una larga y agradable conversación, todo cambió en apenas 1 minuto. Un jodido y miserable minuto. Cuento y luego opino.

Le escribo por Whatsapp, me responde y vuelve a salir con el tema de la pareja, que si he cambiado de opinión. Claro, yo alucino, porque si el martes le he dicho mi opinión, ¿por qué demonios iba a ser diferente al día siguiente? Le digo que no, viva la soltería, y me suelta en una nota de voz algo así como que ella no quiere perder su tiempo (alucino pepinillos) y que si ella quiere tener pareja (que ya tiene) y yo no, pues mejor no seguir adelante. Y eso de que yo no quiero tener la pareja lo tenía meridianamente claro desde antes. Entonces, ¿qué pasó? ¿Qué no quedó claro? ¿Me expresé mal? ¿Es posible que “no quier tener pareja” signifique algo diferente en otras partes de España? Repito, 45 segundos de nota de voz para cargarse las horas y horas y horas de conversaciones de días anteriores. La gente es muy miserable.

¿Mi opinión? Cree el ladrón que todos son de su condición. Claro, una chica que tiene novio desde hace un tiempo y confiesa abiertamente que no es feliz y que no hacen cosas de novios cuando están juntos, poco le importa traicionar las cosas que cree o que quiere y piensa que lo demás somos igual de ruines, pero no es así. Cuando yo digo X, es X. Y si el día de mañana cambio a Z, será porque yo quiero cambiar a Z y lo haré de manera coherente y argumentada, no porque me da la gana. Imaginad lo que puede ser una relación de pareja con alguien así… para pegarse un tiro en la boca, y si da tiempo dos tiros, para asegurarse.

De repente, y en menos de 5 minutos, algo que parecía ser una bonita relación de amistad se termina convirtiendo en una miserable mierda porque una chica quiere que seamos pareja, JODER. Y como yo no quiero, pues todo se va a tomar por culo. Y yo no engaño a nadie, desde el principio dejo claro que no busco pareja ni amor ni chorradas de esas. Pues así, ser una persona graciosa, abierta, simpática y educada me genera estos problemas. Mierda de gente.

Ah, que no se me olvide. Me dijo que yo no sé lo que quiero, jajaja. Yo SI sé lo que quiero: quiero ser soltero. Ella sí que no sabe lo que quiere, que tiene pareja y es una infeliz. De buena me he librado, hay que joderse.

Mensaje de Whatsapp: No se pudo conectar. Por favor, vuelve a intentarlo más tarde

Hoy me he encontrado con uno de esos mensajes sin sentido de una aplicación famosa. En este caso, ha sido Whatsapp quien, al intentar volver a poner en funcionamiento un número de teléfono que ya había usado anteriormente en una tablet de Samsung, me ha dado ese mensaje de error: No se pudo conectar. Por favor, vuelve a intentarlo más tarde.

Lo primero que hace uno es buscar en Google las posibles soluciones al problema, algunas de lo más variopintas, como cambiar la configuración horaria del aparato o incluso la geográfica. Sin embargo, al final he dado con una solución tremendamente más sencilla al problema.

He ido a Ajustes/Aplicaciones y ahí he seleccionado Whatsapp. He borrado los datos, he vuelto a entrar en la aplicación y ya no he tenido problemas. He verificado el número, he puesto un nombre y al dar a siguiente ya no aparecía el mensaje de error.

Hablar con un anarquista, hablar con una pared

No sé si la “conversación” que tuve ayer fue la primera con un anarquista o no, posiblemente no pero sí creo que fue la primera vez que tuve constancia de que la otra persona lo era. Así, de primeras, no sé si se entiende por dónde voy.

Hay una aplicación para teléfonos móviles llamada HelloTalk que permite a la gente conocer personas con las que poder practicar otros idiomas. Existe, dentro de la misma, una especie de muro que llaman “Momentos” en la que la gente puede preguntar cosas, expresar opiniones, poner fotos y demás. Suelo entrar todos los días por curiosidad, a ver si alguien tiene algo interesante que decir o si necesitan ayuda con algo en español.

Últimamente está muy candente, como no podía ser de otra forma, el tema de Cataluña. Además de darme cuenta de la gran ignorancia de la gente sobre el tema, tanto los de dentro como los de fuera, me llama la atención lo rápido que disparan algunos sobre temas tan complejos.

El caso es que un chico de Estados Unidos, cuyo perfil no visité hasta pasados unos cuantos mensajes de réplica, acusó en ese muro a la policía nacional española de fascista. Algunas personas trataban de explicar lo que había sucedido, y él seguía erre que erre con su tontería. Y yo, que ando quemado con el tema, entré al trapo y le dije que nuestra policía no es fascista sino que cumple órdenes e intenta evitar que se comentan actos ilegales. Entonces él me dijo que en EEUU la policía también es fascista y que él sabía mucho del tema (ya ahí me empezó a subir la temperatura).

Le dije que la Gestapo o las SS eran verdaderos sistemas policiales fascistas que durante la Segunda Guerra Mundial se dedicaban a asesinar judíos, homosexuales, eslavos o gitanos, entre muchos otros, y que lo que había sucedido en Cataluña no tenía nada que ver con el tema. E insistió en que la gente de Alemania pensaría que tanto la Gestapo como las SS hacían bien su trabajo. Y ahí exploté, porque uno puede opinar erradamente y otra cosa es decir estupideces sin tener conocimiento de causa de la situación política actual de un país que le queda muy lejos y menos aún de la situación de un país que le queda aún más lejos tanto en la distancia como en el tiempo (me refiero a la Alemania del III Reich).

Entré por curiosidad en su perfil y ahí se me desvelaron dos cosas: hablaba español (la conversación estaba teniendo lugar en inglés, peor para mí) y se confesaba anarquista. Y ahí di el siguiente paso y empecé a decir las cosas por su nombre, llamándole ignorante y ofreciéndole irse a vivir a un país como Qatar a decir que su gobierno es fascista o que su policía es fascista, porque seguramente le colgarían de una grúa a los dos días de hacer semejantes declaraciones. Y es que el muy patán puede opinar en HelloTalk gracias a que su país, con mejores o peores taras democráticas, le permite decir barbaridades sin que ello le lleve al talego al día siguiente. Él no respeta las leyes, es anarquista, pero gracias a ellas y a un Estado de Derecho puede fardar de su ignorancia por el mundo. Seguí así un buen rato pero vi que el muy cobarde ya no dijo nada más, así que paré.

Luego, una chica española respondió a un chico mexicano que preguntaba por el mismo asunto, y venía a decir que si Mariano Rajoy hiciese el referéndum legal… ¡otra ignorante! Le expliqué, muy gentilmente, que el presidente del gobierno no era quien había hecho que el referéndum fuese ilegal, sino que había sido nuestro Tribunal Constitucional, porque no se puede convocar un referéndum sobre la destrucción de España cuando nuestra propia Constitución, nuestra máxima ley, habla de la indivisibilidad del territorio español. Tampoco respondió. Otra ignorante más, y así tantas y tantas otras personas.

Imagino que el “amigo” anarquista estaría encantado de ponerse delante de Policía Nacional y Guardia Civil para defender a sus amigos independentistas, pero si en ese momento hubiese un chiflado gritando “Alá es grande” con una mochila en la mano, ¿debajo de las faldas de quién se refugiaría? Malditos ignorantes…

Bartomeu, la independencia de Cataluña y el futuro del Barça

Estos días están pasando muchas cosas no solo en torno a la política, sino también en torno al mundo del fútbol, que en casos aislados pero especialmente relevantes se hacen aún más notorios. Después del esperpento del domingo con ese referéndum ilegal (no lo digo yo, lo dice el Tribunal Constitucional), vivimos otro en forma de amago de rebelión por parte del FC Barcelona, ese extraño ente que quiere estar en todas partes pero siempre a su conveniencia, y que se respete la libertad de expresión pero solo la suya. Pitar el himno de España sí, pitar a Piqué no. Insultar al Rey de España sí, insultar a Piqué (curioso que siempre sea el mismo individuo) no.

En cualquier caso, y por no enredar mucho, haré mías las palabras de un forero al que suelo leer con asiduidad y que expresó el pasado domingo su opinión acerca de las palabras de Bartomeu en las que venía a decir que, en caso de independencia de Cataluña, serían los socios quienes decidirían en qué liga jugarían. Vamos, que las normativas de las ligas europeas se las pasarían por el arco del triunfo, igual que la Constitución Española y los tratados europeos, y jugarían donde ellos quisieran porque son catalanes, joder (los culés de fuera de Cataluña que se jodan, claro está).

Bartomeu, hace un rato: “En caso de independencia, el club y los socios deben decidir en qué liga jugarían”

JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJJAJAJAJAJAJA !!!
JAJAJAJAAJJAAJAJAJJAAAAAAAA !!!

Que dice el Bart…. JAJAJAJAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA no puedo, no puedo….

Que el soci decid….. JAJAJAJAJAJJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAAJ !!!!!

Oye, Ribarca, no se cómo te cae tan mal este tipo. Si vivís en el mismo mundo de Yupi.

Es que me meo. Y UNA MIERDA va a decidir nada el soci culé.

Basta de bromas. Si queréis, decidís y elegís independencia tras un proceso democrático de verdad, vais a jugar la liga española por encima de mi cadáver. Ya está bien de tomarnos por gilipollas.

¿pero qué broma pesada es esta?

Supongo que también el soci culé decidirá si la UEFA debe admitir al Barcelona como participante catalán en todas y cada una de las Champions de los próximos 50 años.

El mencionado Ribarca no es sino un trol holandés cuya pasión es el Barça y Cataluña, que defiende todo lo que su amado club y comunidad autónoma (suena raro que sea la comunidad autónoma de un holandés) hagan o digan.

Este excepcional mensaje, junto con otro en el que manifestaba su hartazgo con Piqué, le han costado un baneo temporal de 15 días, porque algún moderador se cree la mamá de Tarzán y piensa que el foro es su cortijo. Yo no estoy de acuerdo con la decisión, creo que ha sido demasiado arbitraria a tenor, sobre todo, de ver el tratamiento que se dispensa a foreros mucho más impertinentes y tontos del ano, porque en este blog yo sí puedo decir lo que me dé la real gana sin que nadie me banee.

Y la verdad, para qué engañarnos, yo habría ido mucho más lejos pero sé cómo se las gastan algunos administradores, así que me callé y le di un like al post del forero sin nombre, porque prefiero no mentarle. No obstante, está claro que mi participación en ese foro se reducirá paulatinamente y me iré centrando en los foros internacionales.

Obras del Wanda Metropolitano: iluminación

Desde hace tiempo vengo siguiendo el desarrollo de las obras del Wanda Metropolitano, el que será el nuevo estadio del Atlético de Madrid. A falta de pocos días para su inauguración oficial (próximo 16 de septiembre), ya quedan pocos remates para que todo esté listo.

Desde a azotea del edificio en el que vivo he podido ver estos días las diferentes pruebas de iluminación exterior del estadio. Un sistema de última generación basado en tecnología LED permitirá al estadio colchonero cambiar de color y elegir entre una gama de millones de tonalidades en función del día, momento o evento.

Hoy, 11 de septiembre, he visto lo siguiente:

Wanda Metropolitano - Pruebas de iluminación

Wanda Metropolitano - Pruebas de iluminación

Wanda Metropolitano - Pruebas de iluminación

Wanda Metropolitano - Pruebas de iluminación

Aunque en principio todo hace pensar que los colores elegidos serán el rojo y el blanco, por ser los colores del club, ya hemos visto hasta verde en partes de la cubierta, lo cual nos hace pensar que en días señalados (lucha contra el cáncer de mama, días relacionados con el medio ambiente, etc.) los colores van a cambiar mucho y de manera sorprendente.

El sábado veremos si hay algún espectáculo de luz o pirotécnico antes del partido que enfrentará al Atlético de Madrid contra el Málaga en el estreno del Wanda Metropolitano.

“No ha sido posible crear el directorio” en WordPress (opción rara)

Ayer por la tarde me encontré con un problema que para algunas personas debe de ser habitual pero para mí fue de lo más extraño. Resulta que en uno de mis sitios de WordPress no podía actualizar plugins ni la propia versión de la aplicación para crear páginas web. Así que acudía  Google en busca de respuestas y vi que todo giraba en torno a los permisos en el servidor. Pero claro, si yo no había cambiado los permisos con respecto a mis anteriores visitas y estaba claro que nadie lo había hecho en mi lugar, ¿qué podía ser?

Comprobé que los permisos de escritura y lectura de las carpetas afectadas estaban correctamente (775 es la mejor opción) y de nuevo intenté actualizar. Nada, imposible. Hice más pruebas, pasé los permisos a 777 (poco aconsejable) pero el error persistía. Así que acudí a otro de mis sitios creados con WordPress e hice la misma prueba, actualizar un plugin. Para mí sorpresa, esta vez la actualización sí funcionó. ¿Por qué?

Regresé al primer sitio e intenté actualizar. Funcionó. ¿Qué misterio era ése? Pues yo no pude sacar más conclusión que la siguiente: el FTP de 1&1 estaba fallando en ese mismo instante en el que intenté la primera actualización, por las razones que fueran, bien una caída temporal de los servidores, bien un fallo temporal de mi usuario de FTP.

A veces, cuando estas cosas pasan, debemos darnos cuenta de que el fallo puede estar en el lado del cliente pero también en el lado del servidor. Si no hemos cambiado nada y hay fallos, quizás sean “los otros” los que están dando error.