Demi Moore estrena tetas

Parece ser que Demi Moore, cansada de soportar las infidelidades de su marido, el también actor Ashton Kutcher, ha decidido darse una subida de autoestima con unas nuevas tetas. El resultado es plenamente satisfactorio, a la vista queda. Sin embargo, hay que tener en cuenta que la actriz se está quedando muy delgada (hay fotos recientes que lo atestiguan) y es posible que en breve esos nuevos pechos no peguen ni con cola de contacto con la nueva figura de Demi. Serían algo exagerados, creo yo. De todas formas, lleva 20 años quitándose y poniéndose implantes de silicona, así que no creo que tenga problemas en repetir unas cuantas veces.

Demi Moore

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Famosas operadas: María José Suárez

Otro claro caso de engaño: por delante estupenda, por detrás operada por culpa de la celulitis. Yo no me considero un experto en la materia, pero una dieta ayuda a estar delgada, y el ejercicio ayuda a quemar grasas y fortalecer los músculos. Conozco chicas que hacen ambas cosas y no tienen celulitis ni piel de naranja, así que me imagino que estas famosas, como María José Suárez, no deben ser muy estrictas con el aparatado del ejercicio, y por ejercicio no entiendo caminar un poco, hacer algo de bicicleta o copular en la cama con la pareja alguna vez al año. Pero bueno, algunas prefieren recurrir al bisturí, que por lo visto deja unas marcas muy bonitas y tampoco parece que den un resultado demasiado óptimo, a la imagen me remito.

María José Suárez

Famosas operadas: Elsa Pataky

¿Qué queda de aquella Elsa Pataky de la serie ‘Al salir de clase’? Pues no lo sé, la verdad, quizás ni el blanco de los ojos. Lo primero que hice al ver la portada de la revista ‘In Touch’ fue pensar en el terrible parecido entre la actriz española y Bo Derek, pero con la edad de esta última. Se ha hecho ya tantas cosas que parece un muñeco de cera. Si alguien me dijese que es una estatua de cera expuesta en el Madame Tussauds de Londres (por ejemplo), me lo creería, y no tanto por los méritos que haya hecho para llegar a estar ahí sino por la cara que tiene, excesivamente… plastificada. En fin, si así está mediada la treintena, no quiero pensar cómo será cuando pase los 40 años.

Elsa Pataky