Famosos gordos: Javier Bardem

Javier Bardem es un ser, por llamarlo de alguna manera, que me provoca urticaria solo al nombrarlo o escribir su nombre. Representa todo lo que yo no quiero ser en la vida, empezando por su lado progresista más molón que luego disimula con esmero yéndose de boda a las Bahamas en un jet privado, como buen rojo. En cualquier caso, no entraré a valorar su patética vida ni mucho menos aún su pobre calidad como actor-palo porque tengo mejores cosas que hacer. Eso sí, no puedo dejar pasar la oportunidad de meterme con su barriga cervecera, con su flacidez de carnes, con su exceso de carnes grasientas. Tal vez sea porque en su próximo papel va a interpretar a Obélix, pero en plan gore. Su mujer podría interpretar el papel de campechana de Alcobendas que se acuerda mucho de su tierra pero que se va a parir al hospital más caro de Los Ángeles (Estados Unidos, no España). En fin, si con 42 años ya tiene esa panza, dentro de 10 supera las marcas que en su día estableció Marlon Brando.

Javier Bardem

Famosos gordos: Mel Gibson

Hasta hace poco yo pensaba que los hombres no podían quedarse embarazados, pero da la impresión, viendo las imágenes de abajo, de que es posible. Al menos, la apariencia es casi la misma. En este caso, el embarazo no es otro que Mel Gibson, el actor, productor y director de cine de origen australiano. Parece ser que la mala vida que está llevando en los últimos lustros le está empezando a pasar factura a nivel físico. Es evidente que tiene una edad, y es que 55 años son unos cuantos inviernos, pero está claro que uno puede cuidarse hasta los 80, como Sean Connery. No solo es la enorme panza, seguro que cervecera, del personaje en cuestión, sino las pintas en general, con el cigarrillo a un lado de la boca, medio calvo, sin camiseta y enseñando lorzas, con el cinturón del pantalón desabrochado… Decadencia en estado puro.

Mel Gibson