Excusas para no verme: estaré de viaje

Excusas para no verme: estaré de viajeExcusas para no verme: estaré de viaje. Suena bien, ¿verdad? Voy a un país, visitaré una ciudad en la que tengo una amiga y justo esos días ella estará de viaje. El problema viene cuando esa persona no viaja nunca, jajaja. Y más aún cuando yo le he avisado con tiempo de sobra acerca de mi viaje. Es decir, si realmente va a viajar en los días en los que yo estaré en su ciudad, es una HDP.

Si alguien no quiere verme, tampoco tiene que justificarlo en exceso. Prefiero un simple “no puedo” y ya está. Quizás un “tengo novio” sea aún más convincente. Pero hablar de un viaje en los mismos días en los que yo voy, cuando esa persona apenas sale de su ciudad, es cómico. Y estoy hablando de una amiga rusa a la que conozco desde hace muchos años.

Pero claro, qué más puedo hacer yo, ¿no? Tenía ganas de conocer Rusia, y me surgía la oportunidad. Así que la aproveché y fui. ¿Le habría costado mucho darme unas horas? Por supuesto que no, pero cuando uno no quiere quedar, pues primero dice sí por compromiso y luego se arrepiente. Entonces llega el momento de decir no, y las excusas son de lo más penosas.

Mi motivación, por cierto, no tiene que ver con el pecado de la carne. La vida es mucho más que eso. Además, igual que dos no discuten si uno no quiere, pues dos no pecan si uno no quiere. Por lo tanto, asumiendo que eso es circunstancial, yo me centro en ver y conocer en persona a alguien que he conocido solo por internet. Y qué difícil está, madre mía. Espero que esto cambie en el futuro, aunque cada vez me queden menos años de vida. Gente normal, por favor.

Excusas para no verme: problemas personales

Excusas para no verme: problemas personalesExcusas para no verme: problemas personales. A priori esta excusa es de las buenas, de las que no hace dudar. Pero claro, depende todo de las circunstancias y del momento. Porque cuando los problemas personales han tenido lugar dos meses antes del posible encuentro, dejan de ser una buena excusa. Y esto me pasó el año pasado en Filipinas.

Yo pensé que podría hacer una parada de unos días en Cebú, una magnifica isla del archipiélago. Y allí estaba mi amiga, dispuesta a quedar conmigo. Todo fluía, nos llevábamos extraordinariamente bien. Muchos mensajes por Whatsapp, todo eran risas y felicidad. Pero de repente ella desapareció. Y yo empecé a pensar que Cebú no iba a ser un destino. Probé a escribirle y respondió, pero no era la misma. Algo había cambiado. Más fría, más seca, más distante.

Me preguntó por mi viaje, le dije mis fechas en Filipinas pero nunca le dije mis fechas en Cebú porque no había nada de eso. Según ella, yo le dije los días que pasaría en su isla y cogió unas supuestas vacaciones en el trabajo. Yo le respondí que no iba a estar esos días en Cebú sino en Manila. Ella vio la posibilidad real de ir a Manila durante esos días, pero se echó atrás rápidamente.

Yo creo, y esto lo digo con cierta cautela, que se echó un novio. Argumentó tener problemas personales de los que nunca me habló de manera concreta. Pero cuando una chica desaparece así como así, es porque tiene problemas de salud o un novio. O ambas cosas a la vez. Alguna foto en su cuenta de Instagram me hizo pensar lo del novio, sin llegar a ver ningún chico. Y desde entonces hasta hoy no hemos vuelto a escribirnos. No tiene sentido, al menos para mí.

Excusas para no verme: no me da la gana

Excusas para no verme: no me da la ganaExcusas para no verme: no me da la gana. Tampoco fue así exactamente, pero se aproxima mucho. Veréis, yo tenía un viaje programado para septiembre de 2014. Por razones de salud de un familiar, no pude hacerlo ese mes y lo pospuse para el siguiente. Yo había quedado en visitar a una amiga para septiembre. Como no pudo ser, pensé que no habría problema en que fuese un mes más tarde. Pero sí, fue un gran problema.

Nunca me lo llegó a justificar, sencillamente le pareció mal que yo fuese un mes más tarde. Creo que a ella le daba igual en todos los sentidos. Es decir, no pidió vacaciones ni nada por el estilo; no renunció a nada con nadie por mi retraso en el viaje. No le supuso perjuicio alguno, aunque ella intentó hacerme ver que sí. Porque de repente se sacó unos estudios, unos exámenes y más historias.

Claro, yo le insistí en vernos aunque fuese un viernes por la tarde, unas horas. No, no y no, esa fue la respuesta. No supe qué más hacer, porque realmente no estaba tan ocupada como para no habernos visto unas horas. Así que realicé mi plan igualmente, no iba a cambiar nada por una persona así.

Unos meses más tarde, cuando ella vio mis fotos, me escribió y dijo arrepentirse de no haberme visto. Yo realmente no llegué a entender nada, ni antes, ni durante, ni después. Entiendo que le pudiera molestar que yo fuese un mes más tarde, pero no creo que fuese un problema. Además, le terminé pidiendo vernos unas horas, seguro que las tenía pero no me las quiso dar. Y no he sido capaz de verla nunca más a pesar de mis intentos. La vida a veces ofrece una sola oportunidad. Es mejor aprovecharla, no arrepentirse.

Excusas para no verme: estoy muy ocupada

Excusas para no verme: estoy muy ocupadaExcusas para no verme: estoy muy ocupada. Y esta es la misma persona que me dijo mis amigos se van a matar, tengo una comida familiar y no puedo dormir fuera de casa. Sembrada, ¿eh? Ojo, que yo defiendo la excusa, porque realmente la creí. Pero el problema no viene ahí, sino que es previo.

Resulta que yo le dije que iría a su país y que podríamos vernos. A ella le pareció bien, aunque yo sabía que ella estaba trabajando. Lo más sorprendente fue que de primeras me dijo “3-4 días”. Claro, con ese panorama tan positivo, yo pensé que podíamos ir a alguna playa que yo no conociese. Todo parecía bien hasta ahí. Claro, al día siguiente me dijo “no puedo porque estoy muy ocupada”.

¿Hola? ¿Acaso eso no lo sabías el día anterior, cuando me dijiste 3-4 días? Mi conclusión sobre esta chica y las imposibilidades para verla es que no quería y no quiere verme. Algo que yo respeto, de verdad, pero debería dejármelo claro desde el principio. Es decir, ahora tengo más que asumido que no quiere verme, pero podía haber sido clara desde el primer momento.

Yo me habría ahorrado molestias y tiempo, y de hecho también se las habría ahorrado a ella. Porque no le habría hecho la pregunta, no le habría puesto en compromiso alguno. Sencillamente le habría ignorado y listo. Pero bueno, ya me queda claro para próximas visitas a su país. No voy a hacer un nuevo esfuerzo para verla ni quedar con ella. Es absurdo y también me ahorro el cabreo consiguiente.

Reconozco que estaría bien saber su próxima excusa, pero este blog no me da tanta vida. Dejaré que otras personas me sorprendan con sus razones para no verme. Y será entonces cuando vuelva a escribir aquí sobre el tema.

Excusas para no verme: tengo un examen

Excusas para no verme: tengo un examenExcusas para no verme: tengo un examen. Porque a priori parece una buena excusa, ¿verdad? Hasta que descubres que luego el examen lo hizo al pedo, como se suele decir. Esto me pasó en noviembre de 2018 en Punta Cana. Todo estaba hecho, o eso pensaba yo, para pasar un fin de semana en un resort. La persona en cuestión solo tenía que hacer 170 kms en bus.

En comparación con los casi 6.500 kms que había hecho yo, parecía poca cosa. Pero yo creo que mi amiga pensé que el esfuerzo total debía correr a mi cargo. Y claro, eso suponía que yo tenía que renunciar a Punta Cana para quedarme en Santo Domingo. Porque fue algo curioso. A Punta Cana no podía ir porque tenía un examen pero me decía que me fuese a Santo Domingo. ¿En qué quedamos? ¿Examen o no examen?

Luego me vino a decir que el examen lo hizo por hacerlo, y eso me dolió más aún. Por lo tanto, me sonó a excusa barata desde el principio y creo que lo fue hasta el final. Yo soy muy respetuoso con los órdenes de la vida. Trabajar y estudiar están por encima del ocio. La familia, la salud y los gustos personales, también lo están. Pero claro, si a mí me dicen “vamos a Punta Cana” y luego esa persona se raja, mal asunto.

Por lo tanto, ese fin de semana lo pasé solo, una vez más, en un resort de recién construcción. Aprovecharé para hacer promoción del mismo: Whala Bávaro. En su momento fue el resort más barato de toda la zona, no sé cómo va ahora. Cuando estuve, olía a recién pintado y aún estaban terminando de construir partes del hotel. Yo fui el cliente número 7, lo ponía en la pulsera. Al menos lo disfruté.

Handmade amigurumi crochet toys

Handmade amigurumi crochet toysHandmade amigurumi crochet toys. I have a friend that creates this kind of lovely toys. She sells them on this website: Etsy Selena Phoenix. I have two of them and I really like them.

She’s really kind because she gave me 3 of them for free. One of them was for my nephew. The other two were for my nieces. In this case, she gave to me 2 horses and one unicorn.

I know that she needs many hours for creating this amazing crochet toys. So I would like to let you know that the price is very good. She creates them with her own hands, you have to think about that.

Now she has 21 toys on the website. She’s able to send them to any part of the world. So if you are interested, you can purchase them here: Etsy Selena Phoenix. I think that this website works on many languages. English and Spanish are working properly for sure.

Here you can find her description: “Hello! I am Elena from russian siberian city Novosibirsk. We have long winter and maybe that’s why i like to work with yarn what can make people warm) warm to the body and warm to the heart! I create my amigurumi toys with love and care!”.

I hope that you like it. Remember, visit Etsy Selena Phoenix.

Excusas para no verme: no puedo dormir fuera de casa

Excusas para no verme: no puedo dormir fuera de casaExcusas para no verme: no puedo dormir fuera de casa. Habrá gente que leyendo esto quizás me tome por pederasta. Quizás eso me lo dijo una chica menor de edad. O quizás una chica que recién alcanzó la mayoría de edad. Pero no, se trataba de la misma chica que no quiso verme porque sus amigos se iban a matar.

Después de ese gran fiasco, intenté quedar con ella de otra forma. Yo estaba en Santo Domingo, alojado en la zona colonial. Ella vivía en el este y trabajaba en el oeste. Total, dos horas de transporte público en cada trayecto. Pero la zona colonial quedaba en medio. Así que le dije: ven aquí después del trabajo, cenamos, dormimos y al día siguiente vas a trabajar. Es decir, te ahorras una hora de ida y también otra de vuelta.

Le pareció un gran plan. Pero al día siguiente me dijo que no podía ser porque no podía dormir fuera de casa. Una chica de casi 30 años, ojo. Además, si cuando te propongo el plan te parece muy bien, ¿por qué tardas un día en darte cuenta de que no puedes dormir fuera de casa? ¿Y cómo es que no puedes dormir fuera de casa a tu edad? Seguro que lo has hecho miles de veces.

Ese fue el segundo y último intento para quedar con esta chica en junio de 2019. No sé cuándo volveré a Santo Domingo, ni si querré quedar con ella. No tengo muchas ganas, la verdad. Además, según ella yo no quise quedar. ¿Por qué? Porque me dijo que podíamos vernos en un centro comercial, lo que me suponía coger el metro y desplazarme hasta una zona desconocida. Eso, al revés, NUNCA sucedería. En Madrid yo iría a donde ella quisiera. Pero yo soy yo, mejor persona.