San Petersburgo. Guía de viajes y turismo

San Petersburgo. Guía de viajes y turismo. San Petersburgo. Guía de viajes y turismo. Os presento mi último trabajo. Y es que el viaje de octubre a Rusia está dando más frutos. Ya se puede visitar la página web y consultar todo sobre esta maravillosa ciudad. En los días que pasé allí pude ver una gran cantidad de cosas, especialmente palacios. Es lo que más abunda en la ciudad y los alrededores, y merece la pena ver los más importantes.

Hablo principalmente del de Peterhoh y el de Catalina. Ambos están a las afueras de la ciudad pero muy bien comunicados con San Petersburgo. Creo que podéis pasar allí una semana y quedaros con la sensación de que no habéis visto casi nada. Pero en cualquier caso no os vais a arrepentir. No es una ciudad cara pero tampoco barata, se sitúa al nivel de una ciudad española. El transporte público funciona muy bien y las comunicaciones con otras ciudades también.

Merece la pena caminar por las calles del centro histórico, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. También merece la pena hacer un recorrido en barco por los diferentes ríos y canales. Además, hay decenas de museos de gran valor cultural y artístico. Si a eso le añadimos más palacios, parques, jardines y edificios de gran belleza, puedo asegurar que vais a disfrutar mucho de esta ciudad.

El gran consejo que os doy es que vayáis en verano. Yo fui en otoño y ya vi nieve y termómetros bajo cero. No es que no se disfrute, pero hay ciertos elementos que se ven condicionados. Por ejemplo, fuentes vacías, estatuas tapadas y demás, todo para preservar las cosas de una congelación. Además, los días en verano son más largos. Por lo tanto tendréis más tiempo para ver más cosas. Y la temperatura será mucho más agradable.

Moscú. Guía de viajes y turismo

MoscúMoscú. Guía de viajes y turismo. Por fin puedo decir que tengo otra guía terminada. Me ha llevado un par de semanas, más de lo que yo hubiese querido. Pero ha habido ciertos asuntos personales que me han impedido ir más deprisa.

Estuve en Moscú en noviembre de 2019 y me encantó. Tanto que sabía que podía hacer una gran guía de viajes y turismo de la capital rusa. En total, más de 100 fichas de información completa sobre sitios qué ver y dónde dormir o cómo llegar. Lo más complicado ha sido todo lo relacionado con el idioma. A veces, una cosa que debería tener un nombre, parece tener tres o cuatro y no sabía cuál elegir.

Además, añado 9 estaciones de tren y 4 aeropuertos internacionales. Una locura enorme, pero con resultado altamente satisfactorio. Desde aquí solo puedo recomendar la visita a una ciudad que tiene de todo. Hay una enorme cantidad de museos, parques y lugares que visitar. Además, los precios son razonables para cómo está el mundo actualmente.

No hay un tiempo mínimo o máximo de visita, más allá del que establezca el visado. En un día apenas podremos ver lo más significativo del centro histórico. En dos días las opciones aumentan considerablemente. Y en tres creo que se puede ver lo más importante de la ciudad.

El rublo es una moneda barata en comparación con el euro pero no hay que fiarse. Entrar en un museo puede costar 500 o 1.000 rublos, que al cambio son entre 8 y 15 euros. Por lo tanto, son precios que se equiparan a los de cualquier ciudad española.

Espero que os guste porque me ha costado un buen esfuerzo terminarla. Y creo que podría seguir añadiendo lugares que ver pero con lo que hay ahora, sobran lugares para ver incluso en una semana. Disfrutad de Moscú.

Excusas para no verme: estaré de viaje

Excusas para no verme: estaré de viajeExcusas para no verme: estaré de viaje. Suena bien, ¿verdad? Voy a un país, visitaré una ciudad en la que tengo una amiga y justo esos días ella estará de viaje. El problema viene cuando esa persona no viaja nunca, jajaja. Y más aún cuando yo le he avisado con tiempo de sobra acerca de mi viaje. Es decir, si realmente va a viajar en los días en los que yo estaré en su ciudad, es una HDP.

Si alguien no quiere verme, tampoco tiene que justificarlo en exceso. Prefiero un simple “no puedo” y ya está. Quizás un “tengo novio” sea aún más convincente. Pero hablar de un viaje en los mismos días en los que yo voy, cuando esa persona apenas sale de su ciudad, es cómico. Y estoy hablando de una amiga rusa a la que conozco desde hace muchos años.

Pero claro, qué más puedo hacer yo, ¿no? Tenía ganas de conocer Rusia, y me surgía la oportunidad. Así que la aproveché y fui. ¿Le habría costado mucho darme unas horas? Por supuesto que no, pero cuando uno no quiere quedar, pues primero dice sí por compromiso y luego se arrepiente. Entonces llega el momento de decir no, y las excusas son de lo más penosas.

Mi motivación, por cierto, no tiene que ver con el pecado de la carne. La vida es mucho más que eso. Además, igual que dos no discuten si uno no quiere, pues dos no pecan si uno no quiere. Por lo tanto, asumiendo que eso es circunstancial, yo me centro en ver y conocer en persona a alguien que he conocido solo por internet. Y qué difícil está, madre mía. Espero que esto cambie en el futuro, aunque cada vez me queden menos años de vida. Gente normal, por favor.

Natasha, tremenda decepción personal

Natasha, tremenda decepción personalNatasha, tremenda decepción personal. Aunque al menos reconozco que tuve la suerte de visitar San Petersburgo por ella. En cualquier otra situación, no habría ido allí. O eso creo. Tampoco lo sé con seguridad. En cualquier caso, una amistad que ha durado un año y que fue tensa desde el principio. Yo no voy a negar mi parte de culpa, pero creo que todos debemos aceptar a los demás como son. Y eso mismo espero de los demás hacia mí.

Discutimos varias veces durante este año, desde noviembre de 2018 a noviembre de 2019. ¿Los motivos? Pues muy variados, pero en general todos enfocados hacia mi persona. El caso es que ella buscaba un “partner” y con eso ya dijo prácticamente todo. Yo no buscaba ni busco eso, sencillamente me gusta conocer gente y ser feliz. Cuando alguien no quiere aceptar eso, pues mal vamos.

Recuerdo que me echó la bronca por no acordarme de la fecha de su cumpleaños. En mi defensa diré que me cuesta acordarme de las fechas de los cumpleaños de mi familia. Recuerdo también que me echó la bronca porque no llegaba a entender de qué iba su trabajo. Sí, claro, cuentas y números y economía. Pero es que yo soy programador de páginas web. Ella no tenía ni idea de qué iban mis cosas y yo no me enfadaba.

Finalmente se enfadó porque dije que después de ver San Petersburgo pasaría unas horas en Moscú antes de volver a Madrid. Eso fue el principio del fin. No entendí bien si no quería que viera a otra rusa en Rusia; si no quería que viera a otra mujer en Rusia; o si no quería que viera a otra mujer nunca más. Fue una relación bastante tóxica, muchas discusiones a causa de nada importante. Mejor para mí terminar.

Blog de viajes en ruso

Blog de viajes en rusoBlog de viajes en ruso. Es lo que vengo a presentar hoy en mi blog. Bajo el título “Viaja sin preocupaciones” presento esta página web. Se trata de los consejos que da una amiga mía sobre los viajes. Comparte sus impresiones de los objetos turísticos visitados; habla sobre los lugares de interés; da recomendaciones para aquellos que desean relajarse de manera interesante y útil; presenta reportajes fotográficos de los diferentes lugares que ha visitado.

Principalmente trata sobre viajes hechos en Asia. Ella vive en Novosibirsk, Rusia. Así que encontraremos entradas básicamente sobre lugares cercanos. También comenta diferentes aspectos de un viaje hecho al Sudeste asiático. En concreto, se desplazó hasta Tailandia, Vietnam y Camboya. Además, habla sobre el viaje que realizó el año pasado a Madrid, España.

Lo más interesante es todo lo que se puede encontrar sobre sus experiencias en Rusia. Creo que uno de los lugares más increíbles es el zoo de Novosibirks. Tienen animales que no son fáciles de ver en otros zoológicos del mundo. Por ejemplo, estoy hablando de osos polares y tigres siberianos. Recordemos que la ciudad es la actual capital de Siberia, la fría región del este de Rusia.

Para los que de alguna manera nos dedicamos a los viajes, estos blogs son muy interesantes. Aportan mucha información sobre sitios que normalmente no aparecen en las guías de viaje. Además, si no tenemos conocimiento alguno de ruso, podemos pedir a Google que nos traduzca el blog de viajes en ruso a español.

Y sinceramente, creo que antes o después terminaré visitando esa región de Rusia. No en invierno, no soy muy tolerante al frío. Pero un verano espero dejarme ver por allí y contar aquí lo que he visto con mis ojos.

Espero que os guste y que podáis sacar muchos datos de interés.

Segunda historia de Livemocha: desde Rusia con amor

La segunda historia de Livemocha que voy a contar tiene que ver con una chica de Rusia, concretamente de Crimea. Tampoco es que yo tuviera muy claro si realmente ella era ucraniana o rusa, por ese conflicto geopolítico que ha tenido lugar en la zona durante los últimos años, pero no me pareció relevante. Al final ella demostró tener cierto (escaso) interés por aprender español y a mí me vino bien para practicar mi inglés, que fue el idioma que usamos casi todo el tiempo.

Desde el principio tuve la sensación de que esa amistad iba a ser efímera, y es que ella andaba obsesionada con tener un novio. Madre ya soltera antes de llegar a los 30, me contaba con frecuencia sus devenires con el padre de la niña, de tan solo 3 años de edad. Móviles rotos, gritos, discusiones… y eso ya separados. No quiero imaginar cómo era antes. A pesar de tan desafortunada experiencia, bastante cotidiana hoy en día, ella nunca perdió la (absurda) esperanza de encontrar un hombre bueno, que la tratara bien y solo la quisiera a ella. Sí, un hombre que solo quisiera a una mujer. Y no, que no viviera en Marte.

Me hablaba de sus amigos latinoamericanos y me decía cosas malas de ellos: machistas, engreídos, mentirosos… Yo le preguntaba: ¿qué es lo que quieres? Y ella me decía que no sabía. Aunque en realidad yo creo que lo tenía muy claro: quería un novio. Como esos chicos no encajaban con su estricto concepto de pareja, creo que terminó desistiendo y, durante un tiempo, quizás solo unos días o tal vez unas horas, abandonó la idea de tener pareja.

Crimea no es un lugar muy populoso, y el pueblo donde ella vivía apenas tendría 5.000 habitantes, siendo generosos. ¿Eso qué quiere decir? Que las opciones reales que tenía de encontrar un novio en ese sitio eran escasas o nulas. De ahí quizás su intención de aprender español, para tener un “mercado” más amplio al que acceder.

Yo le decía que eso que quería era un tanto absurdo, y me hacía a la idea de que cualquier día dejaría de hablarme porque habría encontrado el “amor”. Pasaron las semanas y hablábamos con regularidad, pero había días en los que me hablaba de su “depresión” por no tener pareja. Virgen santa, que alguien pueda sentirse mal por no tener pareja con lo mal que está el mundo es sencillamente vergonzoso. Pero hay gente que es así, no merece la pena darle más vueltas.

A finales de año (2016) llegó el momento que tanto había pronosticado. Iba a decir “temido” pero eso sería mentir, no se puede temer algo así. Me dijo sencillamente que la semana siguiente no podría escribirme, y yo pensé que estando en una zona tan conflictiva de Rusia, pues sería algún problema de cortes de señal, de luz o qué sé yo. A veces intento pensar bien de la gente. Mal por mí. Volvió a la vida una semana después y me contó, con toda la alegría del mundo, que había estado con un chico español en Kiev durante esa semana. A mí eso me daba un poco igual, como si el chico español se hubiese muerto en un accidente aéreo, mi vida habría seguido siendo la misma, pero que me hubiese dejado de escribir por esa razón me sentó muy mal.

Ella, no esperaba yo otra cosa, no lo terminó de entender. Y se lo expliqué de un modo sencillo. ¿Me has dejado de escribir por una causa de fuerza mayor? No. ¿Me has desplazado como amigo por un encuentro con un chico? Sí. ¿Crees que me puedo sentir bien si una amiga me trata así? Pues ver para creer, pero le costó decir que no. Y traté de que lo comprendiera del todo haciéndole sentir, harto complicado tratándose de “amor”, un poco de empatía. Es decir, ¿qué le habría parecido a ella si yo le hubiese hecho eso mismo? Anda, pues me dijo que mal, jajaja. Así de patética es la gente. Me pidió perdón, yo se lo negué, y me insinuó que yo tenía que perdonarla porque eso hacen los amigos.

Claro, eso me hizo efervescer la sangre. Los amigos no hacen lo que hizo ella, y si lo hacen es porque esa amistad vale cero, pero luego esa misma gente tiene la desfachatez de decir que los amigos perdonan. ¿Cómo te voy a perdonar si has dejado nuestra amistad pisoteada y hundida? Ella insistió y me preguntó que cuándo le iba a perdonar. Peor aún, ¡daba por hecho que la iba a perdonar!

Así que corrí un tupido velo, pasé página y no he vuelto a saber de ella, gracias a Dios.